A los 15 años, en medio de un sinfín de emociones y dudas, me dispuse a reflexionar sobre mi futuro. Llegué a la conclusión de que deseaba impactar al mundo. Me dije animado: “Creo que mi vida puede influenciar a otros”.

Esas palabras se sellaron en mi interior, y a partir de allí estuve muy inquieto con mi futuro.

Tiempo después sucedió algo muy interesante que confirmó ese deseo. En el año 2001, a la edad de 26, tuve una visión, un pensamiento muy profundo en la que me vi en un escenario hablando sobre superación personal inspirando a cientos de personas. Aquello fue tan claro y real que se quedó grabado en mi corazón. Ese día descubrí mi verdadera pasión.

A pesar de la alegría que me generaba esa idea, muy pronto las dudas me atraparon: ¿Quién eres tú para inspirar y llevar un mensaje de superación? Creciste en un barrio, ¡mira lo que eres hoy! No tienes estudios superiores, ¡no eres nadie! ¿De verdad crees que puedes lograr eso? Existen muchas personas preparadas para esa labor, y tú, Daniel Castell, no eres una de ellas, pensaba.

El hecho es que esa voz interior silenció mi sueño. A pesar de que sentía muchos deseos de lograrlo, mi inseguridad fue mucho más fuerte y abandoné esa idea. Aunque ese anhelo se establecía cada vez más en mi corazón, yo me repetía: “No, esto no es para mí”. ¿Te suena esto familiar?

¿Qué es la visión y por qué es tan importante?

La visión son esos pensamientos que no te abandonan, esos sueños que has tenido por tanto tiempo. Son esos deseos de hacer algo en especial que están de manera constante en tu mente. Es eso que te hace querer cambiar el mundo, que es más profundo que tener un buen salario, un gran carro o una gran casa.

La visión es creer algo por lo que se está dispuesto a morir.

Una de las cosas que menciono a las personas cuando comparto acerca de la visión y del propósito de vida es que no se obsesionen con en el éxito, sino más bien que se obsesionen con convertirse en una persona de valor.

Las personas pagan por el oro, por la plata, por el petróleo porque lo consideran de valor. Desarrolla un talento que las personas deseen pagar por él.

No tiene que ser algo grande o masivo, para nada. Solo basta con que utilices tus dones o talentos para hacer la diferencia. Busca dentro de ti un talento natural y desarróllalo de una forma que el mundo siempre te reconozca. Hay muchas cosas generales en este mundo. Es hora de pasar de lo general a lo específico.

Luego de leer este artículo estoy seguro que vas a pensar a que te vas a dedicar por los próximos años.

Hoy a mis 46 años de edad he podido comprobar que la visión es muy importante porque:

Te hace la vida más sencilla. Porque aun en medio de las dudas que puedan surgir, la visión te hace vivir enfocado. Te hace saber qué quieres o que no quieres.

La visión te hace saber que libros comprar, escoge tus amigos, tus hobbies, tus películas, en lo que te capacitas. La visión te hace consciente en como inviertes tu dinero, tiempo y recursos.

Tu creatividad, tus pensamientos, tu forma de vivir la vida y tus valores serán determinados por tu visión. La visión clarificara tu propósito. La visión crea oportunidades para resolver algo.

La visión te hace tomar pasos de fe, te hace tomar riesgos, te hace creer en algo más allá de tu persona, te hace creer en un mundo mejor. Una visión se trasforma en una gran pasión.

La visión atrae recursos. Las personas no siguen o le aportan a las personas; las personas siguen una visión y aportan a una visión.

Ahora bien, es importante tener presente que la visión verdadera siempre será probada. La visión de Nelson Mandela le costó 27 años de su vida. La visión siempre busca aportar y hacer el bien no lo contrario, ya que la visión es dada por Dios.

¿Cómo obtengo mi visión?

Crear una visión es el primer paso para conectar con tu propósito de vida. Una cosa es creer que tienes un futuro prometedor, y otra muy diferente es poder visualizarlo con absoluta claridad, para esforzarte en convertirlo en realidad. Visualiza tu vida como si fuera un recuerdo del futuro.

El gran pintor Vincent Van Gogh decía “Primero sueño mis pinturas y luego pinto mis sueños”. Hoy te diría: Sueña tu vida y luego vive tus sueños.

Desde mi experiencia de vida muchas veces no vemos la visión porque estamos mirando mucho a nuestro alrededor. Estamos tan distraídos con lo exterior que no tomamos el espacio para mirar en nuestro interior.

Lo más interesante de esto, es que lo que más nos distrae no son cosas malas, por lo contraria son las cosas buenas lo que más nos distrae. Para obtener nuestra visión debemos abanador la bueno y hacer lo correcto.

La visión está dentro de ti, no fuera de ti. Dios la colocó dentro de ti, tu futuro está dentro de ti así como el fruto de un árbol está dentro de la semilla.

Sin embargo para llegar a esa visión necesitamos ocupar tiempo a solas, necesitamos meditar, necesitamos apartar un espacio para nosotros libre de todo tipo de distracción.

Pregunta para ti: Cuando miras tu futuro ¿qué ves? ¿Te ves a ti mismo creciendo y convirtiéndote en la persona que siempre has deseado ser? ¿Qué te ves haciendo?

Escribe tu visión, escribe todo lo que deseas hacer antes de partir de este mundo, todo lo que siempre ha estado en tu corazón. Puede que te tome unas cuantas páginas, no importa anota todo. Repito busca dentro de ti esos talentos y dones que tienes.

El escribir te hace pensar y el pensar crea una imagen. Así vas creando una visión.

Proverbios 29:18 Donde no hay visión, el pueblo se extravía; ¡dichosos los que son obedientes a la ley!

Piensa en lo siguiente:

Cuando las personas escuchan el nombre de Michael Jordan, piensan en baloncesto. Cuando escuchan Tiger Woods, piensan en golf. Si a las personas les tocara pensar en algo que les recuerde a ti ¿En qué pensarían? Hazte esa pregunta.

Para finalizar:

Cuando tengas todo escrito, cuando en esas hojas hayas colocado todo lo que estaba en tu mente y corazón, entonces debes simplificarlo. Debes llevarlo a una sola oración. Recuerdo cuando hice este ejercicio, esto fue lo que quedó:

“Sembrar sueños, sembrar esperanzas. Tocar tu corazón con mi corazón y despertar posibilidades dormidas” Era algo que estaba alineado a mis talentos.

Luego de simplificarlo, deberás trazar un plan desde esa oración que te permita cumplir con lo escrito.  Te pongo mi ejemplo:

Voy a cumplir con esta visión a través de: Conferencias y conversatorios motivaciones. A través de la escritura, de la mentoria, del coaching, de proyectos de desarrollo personal para los jóvenes. De compartir la palabra de Dios.

El desarrollo es más amplio, este es solo para darte un ejemplo.

Amigo/a la visión viene por fases. Lo que hoy haces quizás no es lo que estarás haciendo en los próximos 10 años. Mi esposa siempre me dice que me convertiré en pastor de una iglesia.  Quizás esto que vivo es una fase, la cual es parte de un plan más grande.

Vive con propósito, vive con pasión, vive para algo más grande y siempre ten presente que “Donde existe un deseo, existe un camino”.